jueves, 22 de junio de 2017

Café Tacvba, "1, 2, 3"


De este baile hay que gozar/ Mover el cuerpo hasta caer exhaustos

Creo que ya les dije que hay un nuevo Música Cretina, aunque no hemos charlado mucho sobre el asunto. Lo armé y colgué antes de desconectar durante el fin de semana, y --me acabo de dar cuenta-- todavía ni siquiera les conté cómo arranca. Así que acá vamos, este es el primer tema del nuevo no-programa, que es también el primer tema de lo nuevo de los amigos de Café Tacvba, el pegadizo 1, 2, 3 del flamante Jei beibi. Me contaron por ahí que estuvo discutido el título, pero la polémica se zanjó cuando sus cuatro intengrantes coincidieron en decir "Hey Baby", si, pero a su manera. La misma que los convirtió en lo que son, porque bien al comienzo, cuando hacían sus primeras canciones adolescentes pensando en The Cure, según la abuela de uno de ellos les salían puros temas mexicanos. Siguieron intentando, pero finalmente se dieron cuenta que, por más que quisieran decir Hey Baby, lo que siempre les terminaría saliendo sería Jei Beibi. Así que: ¿por qué no abrazar ese destino? Abracemos entonces lo nuevo de los Tacvba, y también este jueves nubladisimo, que se atraviesa mucho mejor cantando uno, dos, tres. Como los U2 cuando volvieron a las fuentes, que contaron uno, dos, tres, cuatro --así, en castellano-- antes del simple que anunciaba su regreso. Porque es simple, después de todo. Marcamos y arrancamos. Ya estamos de vuelta, aunque nunca nos fuimos.

miércoles, 14 de junio de 2017

Miguel, "Leaves"


Decís que todo terminó/ ¿Cómo puede haber terminado cuando nunca lo vi venir?

La culpa la tiene California, canta Miguel. En la letra de la apropiadamente titulada Hojas, el narrador asegura saber que la vida cambia de estación, pero como en California las hojas no cambian porque el clima es uno solo, no vio venir el cambio en la relación a la que ahora le está cantando. Miguel es en realidad Miguel Jontel PImentel, un nativo de Los Angeles con padre mexicano y madre afroamericana, que ya lleva editados tres discos: con el primero, All I want is you (2010), levantó algunas cejas y le sirvió de carta de presentación para una discográfica grande, con la que sacó el segundo, Kaleidoscope dream (2012), que confirmó las sospechas, puso su nombre en boca de todos y preparó el camino para que la rompiese con Wildheart (2015), donde salió este Leaves, una hermosa canción que estuvo durante un rato en la lista de espera de Música Cretina, esperando su lugar. Cada vez que sonaba y no estaba prestando atención, dejaba todo y pensaba: esto está muy bien, ¿quién es? Y después me retaba por olvidarme todo el tiempo de Miguel. Pero recién ahora me doy cuenta que la pregunta no era de despistado o displiscente, sino porque hay algo más escondido detrás de la canción. Rebuscando en internet para escribir esto, descubrí el nombre de Billy Corgan entre los autores de la canción, y me terminó de caer la ficha. Porque esa era la respuesta correcta a mi pregunta inconciente, algo que también parece haberle pasado a Miguel o alguno de los que lo acompañó durante la grabación de Wilheart, que no pudieron evitar preguntarse en voz alta: Che, ¿esto no se parece a algo?. La respuesta fue que se parecía a 1979, el exitazo de Mellon Collie and The Infinite Sadness (1996), de los Smashing Pumpkies, así que hubo llamado, proposición, agregado de Corgan a la autoría del tema, y asunto arreglado. "Me afanaron tantos sin avisarme, que tomé su llamado como lo que Miguel aseguró, que fue por respeto", dijo Corgan por ahí. Y agregó: "Pienso lo mismo: fue algo respetuoso". Pero mas alla de homenajes o preguntas flotando en el aire, lo cierto es que Leaves no deja de ser un temazo. Uno que puede sonar en este invierno algo confundido que tenemos por estos días, para ayudar a cargar con nuestro miércoles. Y que también suena en el Lado B del último Música Cretina, después de Coltrane escondido en Coatesville Harris y antes de Los Reyes del Falsete. Se los cuento para que ustedes sí puedan verlo venir...   

lunes, 12 de junio de 2017

Música Cretina 2017 #4

ESTO NO ES UN PROGRAMA

18-5-2017

Lado A

"No está viviendo/ la está matando el tiempo"

1.- Michael Kiwanuka, One more night
2.- Nekfeu, La ballade du Fremont
3.- Banda do Mar, Hey Nana
4.- Suzanne Vega, We of me
5.- Leonard Cohen, If I didn't have your love
6.- William Bell, The three of me
7.- Julen y La Gente Sola, La chica de mantenimiento

Lado B

"Buscan siempre algo distinto/ en el mismo lugar"

8.- Kate Pierson, Bring your arms
9.- Joe Crepúsculo, Esto es lo que hay
10.- Coatesville Harris c/John Coltrane, Strange things all the rage
11.- Miguel, Leaves
12.- Los Reyes del Falsete, Van andando
13.- Echo & The Bunnymen, Soul kitchen (The Doors)
14.- Los Punsetes, Tu puto grupo

lunes, 5 de junio de 2017

Coatesville Harris c/John Coltrane, "Strange things all the rage"

No estés seas un muerto/ hasta que estés en la tumba

Buenos dias lunes, buenos días semana, buenos días Cretinos. Sigue habiendo un nuevo no-programa por descubrir, aunque hace tiempo que no postee nada al respecto. Ok, no tan nuevo, de hecho estamos cambiando de mes, deberíamos tener uno nuevo, no es cierto? Pero mientras tanto recordemos, como canta Rodney Smith, que hay "cosas extrañas por todos lados". Por ejemplo, el delicioso solo de John Coltrane perdido en este tema de la banda de James "Coatesville" Harris, un baterista que supo tocar con Louis Armstrong en los años 40, pero durante la primera mitad de los 50 tuvo su propia banda en Philadelphia, y llegó a grabar algunos simples. Entre ellos figura el que contiene esta canción olvidada, en una época que John Coltrane --según escribe Ben Ratliff, crítico musical del New York Times, en su fascinante libro Coltrane: The story of a sound (2007)-- recién empezaba a encontrar su sonido. De hecho, lo que cuenta Ratliff es que por esta época aparece por primera vez el Coltrane que todo conocemos, y la verdad que es hermoso verlo --o escucharlo-- llegar, no es cierto? Nene, estamos viviendo en la era atómica, canta el anonimo Rodney, y con eso parece explicarlo todo, la aparición de Coltrane, el destino olvidado del simple, el rescate online en esta época tan post nuclear, en la que sin embargo el sol sigue insistiendo en asomar mientras escribo esto, en la mañana mas fria de un invierno del siglo XXI, y mientras tipeo esa frase me siento por un momento en una novela de ciencia ficcion, una en la que es lunes en el hemisferio sur de un planeta que está calentándose y en el que sin embargo hace frío, y además veo como el felino doméstico de mi hogar se empecina en sacar las piedritas de su plato con una garra, esparciendolas en el piso, antes de comerlas. Así que gracias John por el solo, Rodney por el consejo, y a vos también Coatesville por el ritmo. Como cantaba Fabi: Tu-tumba, tu-tumba.

viernes, 26 de mayo de 2017

Julen y La Gente Sola, "La chica de mantenimiento"


Se peina igual que a sus dieciséis/ y piensa de la misma manera también

Conocí a Federico Morosini durante una larga tarde en una cancha de básquet de la Ciudad Vieja de Montevideo, mientras se rodaba el video de Jordan, el himno de Eté & Los Problems. Federico es el protagonista de video, el que busca con la mirada a una chica que no hace mas que escapársele, y como la particularidad del video es que está filmado en una sola toma, sin cortes, durante toda esa larga tarde lo deben haber filmado mas de treinta veces, aprovechando lo que hubiese de luz para realizar todas las tomas posibles, buscando la que mas se acercase al ideal. Cada una de esas treinta veces, Federico arrancaba el rodaje masticando con ganas un choripán que debía chorrear en cámara. No se cómo es que pudo volver a comerse un choripán alguna vez. Será por eso --y la juventud, claro-- que sigue siendo como un palito. Pero lo cierto es que Fede para mi nunca fue Fede, sino que es Julen. Porque por entonces ya lo conocía como el líder de la gran esperanza pop de Montevideo, Julen y La Gente Sola, que apareció casi de la nada con un disco encantador, aunque desde entonces y hasta ahora no se haya vuelto a saber de ellos. Eso sí, cada tanto cruzan para tocar de este lado del Río, y lo hacen mucho mas seguido que varios de su co-terráneos. El asunto es que pocos se enteran, porque lo avisan sólo por Facebook. Pero con eso alcanza, a juzgar por el show desbordante que alcancé a ver este verano en un boliche de Almagro. Me los perdí apenas un par de semanas atrás, cuando cruzaron para tocar en Buenos Aires y La Plata. Lo lamento porque, en una de ésas, si alcanzaba a verlos, me hubiese curado del tarareo permanente de este tema que me dejaron desde el verano. En ese show me di cuenta que conozco todos los temas de Julen y su banda, que me sé las letras y las canto con ganas, y que ya es hora de que saquen un disco nuevo. Julen --perdón, Fede-- canta sus letras con una sonrisa de satisfaccion y ausencia, y el brazo en alto, como arengándose a sí mismo, sabiendo que no se trata de él sino que se trata de todos, somos nosotros, la clave del rock o del pop o de cómo sea que lo queramos llamar en estos tiempos tan virtuales pero que sin embargo necesitan de recitales, sonrisas, nosotros y brazos en alto. Y de canciones como ésta, qué tanto. El resto es historia universal. Como el nuevo Música Cretina, en el que Julen suena cerrando el Lado A, de la misma manera que bien puede abrir este viernes atrapado entre feriados, doble viernes y lunes falso entonces. Pero con sol de verdad, al menos.

miércoles, 24 de mayo de 2017

Banda do Mar, "Hey Nana"


Si vos no querés/ yo te voy a convencer

Miércoles nublado pero por suerte este nuevo Música Cretina viene soleado, canción tras canción. Aún es un no-programa flamante, con todo para descubrir, pero hay temas que hace tiempo que vienen dejando huella. Como este de Banda Do Mar, el trío de la parejita entre Marcelo Camelo y Mallu Magalhaes junto al percusionista portugues Fred Ferreira. No sé desde hace cuánto tiempo que vengo disfrutando del riff con el que arranca el tema, ya que venía esperando pista cretina hace rato, y desconozco la razón (o razones, o sinrazones) por la que siempre Martín Pescador la dejaba pasar. Y eso fue por lo menos hace más de dos años, ya que recuerdo haber buscado el disco debut y despedida de Banda do Mar en la visita que hicimos con Ana a Río, una ciudad ya casi sin disquerías, como casi todas. La vida en casa continúa/ todos están bien, canta Marcelo Camelo. Me vine hasta acá para hablar con vos. Y eso es lo que bien puede decir también Música Cretina, que se tomó unas vacaciones de mitad de año pero ya está de regreso. Además de hacer salir el sol en un miércoles nublado, Banda do Mar suena también casi al comienzo del Lado A del --apenas-- cuarto no-programa del año. Acá al lado está el link para quienes quieran escucharlo completo. Están todos invitados.

martes, 23 de mayo de 2017

William Bell, "The three of me"


Anoche tuve un sueño/ y habia tres como yo/ el hombre que fui, el hombre que soy/ y el hombre que quiero ser

Sol de lunes yo te saludo, después de tanta nube, tantos días otoñales que no se decidían entre aceptar el invierno o llorar el verano. Un lunes es siempre una decision, no importa si se concrete o no, al menos hay que vestirse y salir al mundo. Y qué mejor que salir tarareando este tema del gran William Bell, de pie señores, que acabo de nombrar a uno de los grandes del soul de los 60, una de las primeras estrellas del sello Stax --junto a Otis Redding, Sam & Dave e Isaac Hayes--, el autor de himnos como You don't miss your water o Born under a bad sign. Y el que se ha puesto nuevamente de pie es justamente Bell, que después de un silencio que llevaba más de una década ha sacado un discazo para el regreso de Stax titulado This is where I live, donde además de grabar una nueva versión de Nacido bajo un mal signo y llevarse un Grammy a casa, se despacha con temazos como este, que firma junto a Nick Cohn y el productor del álbum, John Leventhal. Tres como yo/ tengo que decidir quién quiero ser, canta Bell. Perder tu amor es lo que me hizo ver/ que no hay lugar para los tres. Así que ya lo saben, es hora de ser uno, por fin. Como el invierno, como el lunes, como este nuevo Música Cretina, que carga al buen William Bell como estandarte, y está de regreso, para ser apenas lo que siempre quisimos ser.